jueves, 1 de mayo de 2014

Las seis metas del adulto mayor


Robert Havigurst (1972, citado por Schaie y Willis, 2003) fue un pionero de las ciencias del envejecimiento. En su artículo titulado Developmental task and education propuso varias tareas a las que debemos hacer frente durante el proceso de envejecimiento y son las siguientes:
  1. “Adaptarse a la disminución de la fuerza y salud física”. Esta meta está lejos de inferir que por el hecho de ser un adulto mayor habrá una enfermedad inherente, significa que este proceso del curso vital implica cambios y con ellos tendremos que valernos de nuevas técnicas y estrategias que nos permitan darle calidad a la vida.
  2. “Adaptarse a la jubilación y la reducción de los ingresos”. Una de las piedras angulares del envejecimiento óptimo es tener resueltas las necesidades económicas, esto rara vez es posible al 100%, pero pensar en un plan de ahorro y mantenerse trabajando durante el mayor tiempo posible es imprescindible para el adulto mayor.
  3. “Adaptarse a la muerte del cónyuge”. La muerte es probablemente la única certeza con la que nacemos los seres humanos, cuando el cónyuge muere sin lugar a dudas representará una pérdida garrafal, sin embargo ese periodo de duelo debe darle significado a la pérdida y permitirnos continuar con nuestras vidas, para ello se deben de generar nuevos vínculos sociales.
  4. “Unirse a una asociación que sea explícitamente de un grupo de la misma edad”. Ya sea para organizar una convivencia amena, preparar una tertulia o contribuir a una causa social, tener un grupo de personas de edades similares resultará cómodo y reconfortante, nos permite generar empatía y tener un espacio dónde refugiarnos cuando alguna queja nos ataña. Para esto puede servir un club de día o una agrupación religiosa.
  5. “Adoptar y adaptarse a los roles sociales de forma flexible”. Vivimos en una sociedad capitalista donde el estatus social es otorgado según nuestra vida productiva, aquí tenemos dos cosas que hacer: 1) procurar realizar una actividad con remuneración económica durante el mayor tiempo posible, y 2) romper esa creencia irracional de que las personas valen por cuánto aporten.
  6. “Encontrar un lugar para vivir que sea satisfactorio”. Una vivienda adaptada a las necesidades de las personas mayores es todo un reto. Las construcciones de hoy en día son mayormente pensadas en una familia que recién comienza, tienen escaleras, desniveles, puertas pequeñas, piso resbaladizo, etc. Podemos apoyarnos buscando una residencia o una comunidad para adultos mayores donde estas necesidades arquitectónicas y de convivencia se encuentren resueltas.
  En estas seis metas es importante resaltar que hay dos factores que se repiten continuamente, el primero es la adaptación al cambio y el segundo la flexibilidad para moverme en un entorno distinto. Cumplir estas seis metas no significa que tendremos asegurado el envejecimiento exitoso, pero es un gran paso comenzar a trabajarlas y que podamos visualizarlas dentro de nuestro proyecto de vida.
Fuente: 
Schaie, K., y Willis, S., (2003) Psicología de la edad adulta y la vejez. (5ª edición). Pearson. España. (pp. 85).

martes, 29 de abril de 2014

Poema "La vejez" de Vicente Riva Palacio


El siguiente poema lo encontré mientras navegaba por internet en busca de información para la elaboración de éste blog. Se trata de una obra de Vicente Florencio Carlos Riva Palacio Guerrero (1832-1986) quien fue un político, militar, jurista y escritor mexicano. Espero que lo disfruten.
La Vejez – Vicente Riva Palacio
Mienten los que nos dicen que la vida
Es la copa dorada y engañosa
Que si de dulce néctar se rebosa
Ponzoña de dolor guarda escondida.
Que es en la juventud senda florida
Y en la vejez, pendiente que escabrosa
Va recorriendo el alma congojosa,
Sin fe, sin esperanza y desvalida.
¡Mienten! Si a la virtud sus homenajes
el corazón rindió con sus querellas
no contesta del tiempo a los ultrajes;
que tiene la vejez horas tan bellas
como tiene la tarde sus celajes,
como tiene la noche sus estrellas.
Fuentes:

sábado, 26 de abril de 2014

¿Qué es la soledad en el adulto mayor?

El Dr. José Buz Delgado de la Universidad de Salamanca (España) en su artículo titulado “Envejecimiento y soledad: la importancia de los factores sociales”, establece algunos de los principales preceptos sobre el fenómenos de la soledad, así como su definición y algunos de los resultados que han arrojado las investigaciones clásicas y actuales del tema. Aquí algunas de las conclusiones principales.

  Una definición de soledad debe alcanzar las siguientes dimensiones: relaciones sociales, subjetividad dado que depende de las expectativas y percepciones del individuo (en su contexto y cultura), es una sensación desagradable y por lo tanto motiva a buscar una forma de aliviarla (Buz, 2013).
  En su trabajo el doctor Buz cita el trabajo piones de Weiss (1973) en el que divide la soledad en dos tipos: 1) soledad emocional, relativo a las relaciones íntimas con personas cercanas; y 2) soledad social, referente a una carencia de una red social  que satisfaga las necesidades del individuo. Ambos tipos de soledad requieren de un tipo de intervención diferente, mientas que la soledad social se puede satisfacer con las integración a un grupo social, las necesidades implícitas en la soledad emocional requieren una intervención clínica especializada (ibídem).
  Otro par de conceptos relevantes para el tema de la soledad en el adulto mayor: 1) la red social, que es el grupo de personas con las que un individuo se mantiene en contacto; y 2)  el apoyo social, que puede ser emocional o instrumental y es la parte funcional de la red social ya que ofrece cariño y afecto desde la parte emocional y ayuda en áreas prácticas de la vida cotidiana cuando se habla del apoyo instrumental.
Fuente: 
Buz, J. (2013) Envejecimiento y soledad: la importancia de los factores sociales. Cubillo, M., y Quintanar, F., y Por una cultura del envejecimiento. (pp. 271-281).  México.

jueves, 24 de abril de 2014

Medicamentos de riesgo para el adulto mayor.


En un reciente artículo de García-Baztán y colaboradores (2014) dedicaron su investigación a conocer el uso de benzodiacepinas en adultos mayores en distintas situaciones: en su hogar, es un hospital de agudos y en una unidad de convalecencia geriátrica. En su estudio encontraron que aquellos adultos mayores a los que era más probable se les recetaran benzodiacepinas eran  aquellos que incurrían en polifarmacia, es decir, que ya tomaban 5 o más medicamentos.
  Pero ¿por qué es de relevancia conocer si a los adultos mayores se les prescriben benzodiacepinas? La respuesta es que estos fármacos están asociados a efectos secundarios muy graves, Charlson, Pomepei, Ales y McKenzie (citado por García-Baztán) desde los años 80´s dieron luz sobre el hecho de que el consumo crónico de dicho fármaco está relacionado con un mayor riesgo de muerte en el adulto mayor.
  Tras el estudio que incluyó a 334 adultos mayores García-Baztán y colaboradores concluyen que es “necesario promocionar protocolos de uso racional de fármacos para mejorar los resultados de salud de nuestros ancianos”.
Fuente:
García-Baztán, A., Roqueta, C., Martínez-Fernández, M., Colprim, D., Puertas, P., y Miralles, M., (2014) Prescrpción de benzodiacepinas en el anciano en diferentes niveles asistenciales: características y factores relacionados. Revista española de geriatría y gerontología. 49 (1), 24-28.
Recuperado de:

martes, 22 de abril de 2014

¿De qué depende que el envejecimiento sea saludable o no?

A finales de los años noventa J. Luis Conde (1997), de la Universidad de Barcelona, publica un artículo en donde habla de un modelo de intervención psicológica que él y su equipo realizaron y establece algunos lineamientos que comenzaban a dar luz sobre la siguiente cuestión: ¿de qué depende que el proceso de envejecimiento sea saludable o no?
  En un artículo muy completo que abarca teorías del desarrollo y del proceso de envejecimiento, Luis Conde introduce dos términos psicológicos relevantes: «subjetivación» y «vinculación», que me propongo describir a continuación:
  «Subjetivación». Se refiere a una capacidad del individuo que le permitirá elaborar su propio proceso de envejecimiento, permitiéndole evitar características de un proceso patológico como puede evidenciarse en las siguientes actitudes: aislamiento, negación del envejecimiento, vivir en el tedio o el aburrimiento, exacerbadas demandas de atención y enfermedades psico-somáticas.
  La subjetivación como capacidad de un envejecimiento saludablemente elaborado cumple con cuatro elementos: a) aceptación de la vejez, b) elaboración de las pérdidas, c) balance positivo de los logros en el curso vital y d) serenidad en el afrotamiento de la propia muerte.
  «Vinculación». Capacidad para mantener y generar nuevas relaciones interpersonales, cultivando intereses externos a la propia persona y evitando así, en ensimismamiento. Esta vinculación se debe de dar en tres niveles: 1)en el entorno social (p. ej. actualizarse en los aconteceres actuales), 2)con actividades de interés con otras personas (en grupos de la misma edad y también intergeneracionales), y 3)en relación con los demás, generando una red social amplia, ejerciendo la sexualidad de manera adecuada, manteniendo el apoyo familiar (sobre todo una sana abuelidad) y alimentando antiguas y nuevas amistades.
  El artículo de Conde es indispensable para todo aquel que se forma en el área del adulto mayor además de para aquellos que desean emprender un envejecimiento exitoso, espero que estos dos conceptos aquí presentados generen muchas más dudas que respuestas, porque esas cuestiones nos ayudarán a movernos a generar una cultura del envejecimiento.
 Fuente:
Conde, J., (1997) Subjetivación y vinculación en el proceso de envejecimiento. Anuario de psicología. (73), 71-87.
Recuperado de:

jueves, 17 de abril de 2014

Autoestima en el adulto mayor


 La sociedad actual posee una tendencia muy marcada a sobrevalorar condiciones como la juventud y lo novedoso, en este ambiente donde la estética está definida por rasgos propios de un adulto maduro el concepto de envejecimiento es generalmente rechazado e incluso negado. Este panorama pudiera resultar poco alentador para los adultos mayores de hoy y, sin embargo, nos topamos con personas que pueden llegar a un envejecimiento activo y exitoso. ¿Por qué? Sin lugar a dudas por la autoestima, una autoestima saludable es indispensable, aunque no suficiente, para envejecer exitosamente.
  La autoestima es uno de los pilares que nos permite tener una visión positiva de nosotros mismos a pesar de nuestros defectos e imperfecciones. Sin embargo, debe estar fundamentada en valores adecuados; si nuestra autoestima depende únicamente de cuestiones como cuánto recibo de mi pensión o cuánto reconocimiento recibo de los demás, entonces la estaré sustentando en cuestiones frágiles que, muchas veces, están fuera de nuestro control.
  Podemos generar un nuevo tipo de autoestima que no dependa de posesiones materiales, bienes económicos, el grado de autonomía que aun poseo o del reconocimiento externo, claro que todas estas cosas son preferibles, pero si nuestra autoestima depende de ellas, el día que falten y me encuentre en una situación más frágil o con algún tipo de dependencia, mi autoestima podría sufrir una grave crisis.
  Adulto mayor, la autoestima que se debe procurar es aquella que depende de una aceptación incondicional de uno mismo. Aceptarnos tal cual somos, reconociendo algunas limitaciones propias de la edad y enfrentando los nuevos desafíos que se nos presentan con serenidad y la experiencia de vida. Si basamos nuestra valía personal por el mero hecho de estar vivos entonces habremos llegado al grado de aceptación incondicional de uno mismo y esa es la verdadera autoestima. Los psicólogos Carl Rogers y Albert Ellis escribieron mucho sobre esta actitud hacia uno mismo.
  Aquí les dejo algunos consejos que pueden servir para desarrollar la nueva autoestima en el adulto mayor:
  • Realiza meditación. Existen técnicas de meditación que nos permiten cultivar amor y aceptación incondicional a uno mismo. Hoy en día, hay muchos instructores capacitados en este tipo de técnicas que se emplean por psicólogos pero también e instructores certificados de disciplinas como yoga y taichí; además hay muchos libros, videos, audios y sitios en internet que nos pueden ayudar en esta tarea.
  • Desarrollar nuevas metas. Plantearse metas personales puede ayudar en esta tarea porque nos ayudan darnos cuenta de que lo importante de ellas no es llegar al final sino todo el camino recorrido. Procura realizar una actividad física en la cual el objetivo no sea la competencia sino trabajar uno mismo, por ejemplo, la caminata.
  • Contempla cada momento. Elige una actividad del día y realízala de forma que te percates de cada sensación, cada emoción y cada pensamiento que se atraviese por tu cabeza, a veces la vida nos pasa tan en automático que prestamos poca atención a los detalles, disfrutar de estas sensaciones nos permite convertirlos en instantes placenteros. Por ejemplo, tomando una taza de café mientras se despliega el periódico en nuestra sección favorita.
  • Fomenta la gratitud. Aceptarnos a nosotros mismos y darnos valor por el mero hecho de estar vivos implica poder agradecer por cada día, si dedicamos un momento de la mañana a dar gracias por este hecho, en lugar de reprenderle al destino por cada carencia que se apareció en nuestra vida, podremos vivir más plenamente.
  • Acepta a los demás. Si comienzas a darte cuenta de que tu valor como ser humano es incondicional, los demás merecen beneficiarse de esta actitud; tal vez no estés muy de acuerdo con las decisiones que toman los miembros de diferentes generaciones en la familia, pero aceptarlas y respetarlas te ayudará  a crear lazos y vínculos más estrechos con ellos.

Pobrezay pensiones: Reflexiones (parte II)


A inicios de la semana escribí escribí algunas reflexiones obtenidas del texto de Rofman, Apella y Vezza publicado en 2013 por el Banco Mundial con el título “Más allá de las pensiones contributivas”. Ahora me dispongo a continuar con esta tarea y hacer un breve resumen de las ideas principales del texto y además compartirles la liga a quienes deseen profundizar en el tema. Antes de avanzar te recomiendo que revises el post Pobreza y pensiones: reflexiones

6. Aumento de la población adulta mayor en Latinoamérica.

El incremento de la población de 60 años y más trae como secuencia una mayor tasa de dependencia debida a la edad, este fenómeno se produce dado el incremento en la esperanza de vida de las personas y la reducción en el número de nacimientos. La tasa de dependencia hace referencia en este caso a la inactividad y salida del mercado laboral del adulto mayor.

7. Las reformas estructurales del sistema de pensiones del siglo XX generaron mayor sustentabilidad pero menor cobertura.

Las grandes reformas estructurales de los sistemas de pensiones tuvieron lugar a finales del siglo XX y tuvieron como objetivo la sustentabilidad, es decir, hacer posible la manutención de los programas en el futuro, lo que implicó una mayor cantidad de requisitos para acceder a la pensión y por lo tanto se sacrificó la amplitud de la cobertura implicando un pobre desempeño de las reformas.

8. Las nuevas reformas buscan ampliar la cobertura con pensiones no contributivas para adultos mayores.

Con el fin de satisfacer los criterios para lo que fueron creados los programas de pensiones: protección contra la pobreza e inclusión universal en el sistema contributivo, este tipo de reformas buscan ser universales.

9.  Clasificación del Banco Mundial por Rofman, Apella y Vezza (2013) de las pensiones no contributivas en Latinoamérica.

La taxonomía de dichas reformas incluye los aspectos de diseño e implementación.
a) Sobre el diseño.
a.1) Puede ser universal buscando que todos los ciudadanos se incluyan en él, focalizado, interviniendo en ciertos grupos marginados y también un diseño mixto denominado focalizado para alcanzar la universalización.
a.2) Integrados a los sistemas de pensiones ya establecidos donde se beneficie la cobertura de las pensiones o autónomos, es decir, independientes de dichos sistemas cuyo principal fin será el combate a la pobreza.
a.3) Programas permanentes si existe un problema estructura del sistema de pensiones actual o temporales si la problemática es coyuntural y es posible corregirse en el futuro.
b) Sobre la implementación.
b.1) La implementación se puede realizar de manera gradual oinmediata según la manera en que se quiera hacer asequible para los beneficiarios.
b.2) Finalmente, puede realizarse por las instituciones existentes ocreando nuevas instituciones que desarrollen los programas y las reformas, este criterio está relacionado a los diseños integrados o autónomos.
Estos son apenas algunos de los puntos que se abordan en el trabajo publicado por el banco mundial, si deseas más información puedes referirte a las fuentes anexas al final de este post.
Fuente: 
Rofman, R., Apella, I., y Vezza, E., (2013) Más allá de las pensiones contributivas. Banco Mundial. Argentina. (9-18).
Recuperado de:
http://observatorio.anses.gob.ar/archivos/documentos/OBS-000246%20-%20M%C3%A1s%20all%C3%A1%20de%20las%20pensiones%20contributivas-%20Catorce%20experiencias%20en%20Am%C3%A9rica%20Latina.pdf