martes, 22 de abril de 2014

¿De qué depende que el envejecimiento sea saludable o no?

A finales de los años noventa J. Luis Conde (1997), de la Universidad de Barcelona, publica un artículo en donde habla de un modelo de intervención psicológica que él y su equipo realizaron y establece algunos lineamientos que comenzaban a dar luz sobre la siguiente cuestión: ¿de qué depende que el proceso de envejecimiento sea saludable o no?
  En un artículo muy completo que abarca teorías del desarrollo y del proceso de envejecimiento, Luis Conde introduce dos términos psicológicos relevantes: «subjetivación» y «vinculación», que me propongo describir a continuación:
  «Subjetivación». Se refiere a una capacidad del individuo que le permitirá elaborar su propio proceso de envejecimiento, permitiéndole evitar características de un proceso patológico como puede evidenciarse en las siguientes actitudes: aislamiento, negación del envejecimiento, vivir en el tedio o el aburrimiento, exacerbadas demandas de atención y enfermedades psico-somáticas.
  La subjetivación como capacidad de un envejecimiento saludablemente elaborado cumple con cuatro elementos: a) aceptación de la vejez, b) elaboración de las pérdidas, c) balance positivo de los logros en el curso vital y d) serenidad en el afrotamiento de la propia muerte.
  «Vinculación». Capacidad para mantener y generar nuevas relaciones interpersonales, cultivando intereses externos a la propia persona y evitando así, en ensimismamiento. Esta vinculación se debe de dar en tres niveles: 1)en el entorno social (p. ej. actualizarse en los aconteceres actuales), 2)con actividades de interés con otras personas (en grupos de la misma edad y también intergeneracionales), y 3)en relación con los demás, generando una red social amplia, ejerciendo la sexualidad de manera adecuada, manteniendo el apoyo familiar (sobre todo una sana abuelidad) y alimentando antiguas y nuevas amistades.
  El artículo de Conde es indispensable para todo aquel que se forma en el área del adulto mayor además de para aquellos que desean emprender un envejecimiento exitoso, espero que estos dos conceptos aquí presentados generen muchas más dudas que respuestas, porque esas cuestiones nos ayudarán a movernos a generar una cultura del envejecimiento.
 Fuente:
Conde, J., (1997) Subjetivación y vinculación en el proceso de envejecimiento. Anuario de psicología. (73), 71-87.
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