sábado, 10 de mayo de 2014

Consejos para generar una mejor relación madre - abuela e hija.

Aquí hay 4 consejos para generar una relación más flexible entre madres adultas mayores e hijas:

1. Actúa con mayor sensatez.

Si nos casamos con la idea necia de “yo estoy bien y tú te equivocas” generaremos más riñas en la familia, las tensiones se incrementarán, los rencores añejos se fortalecerán y los momentos placenteros que podamos pasar con esa persona se reducirán.

2. Respeta la autoridad de los demás.

El rol de la crianza es de madre a hija y cuando una persona se vuelve independiente este papel ha terminado pues el trabajo se ha completado, por supuesto que siempre se puede buscar un consejo o palabras de aliento, pero de ningún modo este se convierten estos en una máxima de vida que haya que seguir al pie de la letra. 

3. Reafirma tu autonomía.

Ser una persona autónoma va mucho más allá de necesitar alguna ayuda técnica (por ejemplo un bastón o anteojos), se trata de elegir lo que es mejor para uno mismo y construir nuestros propios caminos, Confírmate a ti misma como una persona autónoma y elige sanar viejas heridas, usar la ayuda necesaria y expresar abiertamente tus emociones.

4. Perdona.

¿Cuándo es el mejor día para perdonar a los demás y a nosotros mismos por situaciones del pasado? ¡Hoy! El presente es el único momento que nos permite reconciliarnos y trascender los conflictos añejados.

jueves, 8 de mayo de 2014

¿Cómo mejorar la relación entre madre, abuela e hija?

Una de las tareas de un buen envejecer es el generar un estilo de vida satisfactorio con los miembros de toda la familia. Particularmente las mujeres mayores se enfrentan a severas dudas sobre cuál es su nuevo papel como madres de hijos e hijas ya muy entrados en la madurez. Las actividades y las actitudes que los adultos mayores deben tomar con sus hijos ahora no se encuentran tan establecidas como cuando eran más jóvenes.

El rol de la madre adulta mayor.

Cuando se adquiere el rol de madre con una hija pequeña es prácticamente universal que la persona actuará como protectora y le ofrecerá todo el cariño a la indefensa criatura, la cargará arropándola junto a su pecho y le ofrecerá alimento. Esta es una forma de actuar incluso instintiva. Pero ¿qué pasa cuando la madre se ha vuelto mayor y la hija es ahora toda una mujer con las responsabilidades y obligaciones propias de su edad?
Los miembros de una familia, desde los más jóvenes hasta los más grandes son independientes en muchos aspectos pero a la vez comparten cierta dependencia, sobre todo en el aspecto afectivo y generando una sólida red de apoyo.
Los miembros de una familia, desde los más jóvenes hasta los más grandes son independientes en muchos aspectos (p. ej. en la forma en que piensan o actúan), pero a la vez comparten cierta dependencia, sobre todo en el aspecto afectivo y generando una sólida red de apoyo. Los adultos mayores y los adultos jóvenes-maduros deben respetar que ambos son personas con un juicio crítico, capacidades de erigir sus propias soluciones y tomar sus propias decisiones, una relación familiar saludable entre diferentes grupos de edad es aquella que respeta la autonomía de cada uno.

Errores de la abuela.

Las abuelas que intentan arrebatar el rol de la madre en la crianza de los nietos estará, por un lado privándose de poder disfrutar de los niños quienes le hubieran podido asignar un rol conciliador en su familia y a la vez, procurándose una relación conflictiva con su hija, a la que con estas actitudes pareciera querer sobrepasar interviniendo en los castigos, recompensas y deberes que deben tener los pequeños, mermando así su autoridad.

¿Quién debe cuidar?

Hay dos motivos principales por la que estos cuidados se procuran; uno es el amor que se tiene por su madre o padre, el segundo es una cuestión de reciprocidad: tú me cuidaste entonces yo te cuido.


Los médicos geriatras establecen que cuando se llega a cierta edad (mayor de 80 años) ya existe cierta fragilidad debida a la edad avanzada. Es entonces cuando las hijas toman un papel más activo en los cuidados de su madre (el hecho de que en general sean más las cuidadoras mujeres que los varones que apoyan en esta área es un fenómeno cultural), hay dos motivos principales por la que estos cuidados se procuran; uno es el amor que se tiene por su madre o padre, el segundo es una cuestión de reciprocidad: tú me cuidaste entonces yo te cuido.
Si se trata, por ejemplo, de una madre muy cariñosa y afectuosa que dejó claro un amor incondicional por su hija, esto favorecerá la actitud de cuidado. Por otro lado, cuando hubo muchos conflictos y desentendidos el asunto es diferente; se comienzan a manejar ciertos rencores que pueden favorecer el maltrato de las personas mayores o la sobrecarga del cuidador. La última etapa del curso de la vida nos ofrece la oportunidad de crecer como personas, perdonar, cerrar duelos que no habían tenido oportunidad de trabajar y aceptar a mi familiar por cómo es y no por lo que esperábamos que fuera.
La última etapa del curso de la vida nos ofrece la oportunidad de crecer como personas, perdonar, cerrar duelos que no habían tenido oportunidad de trabajar y aceptar a mi familiar por cómo es y no por lo que esperábamos que fuera. 
Si vivimos ofreciendo o recibiendo cuidados y deseamos convertir este proceso de la vida en una forma de aprendizaje y no en un suplicio, debemos fomentar una actitud de aceptación por la otra persona. Entender que esperar que cambie de manera espontánea será casi imposible, por lo que quien debe dar el primer paso (y tal vez el segundo y tercero) no es nadie más sino nosotros mismos. Madre mayor e hija, generen en ustedes mismas una actitud de conciliación, este será el primer paso para establecer una comunicación más productiva entre ambas.


martes, 6 de mayo de 2014

Modelos de atención para el adulto mayor


Existen muchos modelos de atención que ofrecen servicios para las personas mayores, algunos de los principales los comentaré a continuación y son extracto de Yanguas (2007):
  • Servicios de ayuda a domicilio. Básicamente son cuidadores que asisten al adulto mayor en su casa, estos pueden ser profesionales de la salud (p. ej. Enfermeras) pero en México existen muchas personas que realizan estas tareas de manera informal.
  • Teleasistencia. Son dispositivos utilizados por las personas que requieren asistencia, en caso de una emergencia pueden usarlos para enviar una señal a una terminal que se comunica con ellos y procede según la necesidad.
  • Ayudas técnicas. Refiriéndose a cualquier tipo de tecnología diseñada para el adulto mayor, por ejemplo aparatos ortopédicos, e implementaciones en la residencia actual del individuo.
  • Centros de día. El centro de día puede considerarse un recurso social, un recurso sanitario (respectivo al área de la salud) o una mezcla de ambos según el enfoque que tengan, por ejemplo, actualmente los CAM pertenecen más bien al aspecto social, pues no atienden personas con demencia.
  Cuando se realiza una orientación psico-gerontológica siempre es necesario tomar en cuenta todos los recursos sociales y sanitarios que existen para trabajar con el adulto mayor. Muchas veces las personas no recurren a este tipo de servicios porque se desconocen, asimismo muchos profesionales dudan en recomendarlos porque no se han creado vínculos adecuados entre familiares-profesionales-instituciones.
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