sábado, 17 de mayo de 2014

¿Cómo hacer un círculo de lectura para adultos mayores?


Los beneficios de los grupos de conversación donde podemos incluir los círculos de lectura, son los siguientes (Choque y Choque, 2006): 1) eliminar las tensiones psíquicas gracias al habla, 2) divertirse por el placer de la conversación, además de la evocación de recuerdos, 3) trabajo de la memoria a largo plazo, 4) fomento de la autoestima, y 5) sobre los beneficios de la comunicación: conservar un vocabulario rico y variado, luchar contra el aislamiento, conservación de referencias espaciales y temporales.
  Los círculos de lectura se caracterizan porque los participantes se reúnen en forma de círculo o círculos concéntricos para verse los unos a los otros propiciando un Diálogo Igualitario, es decir, que no se establece ninguna relación autoritaria o jerárquica.
  • En la primera reunión el coordinador acomodará las sillas en círculo. El coordinador puede iniciar con una lectura que exprese la importancia de leer.
  • El coordinador explicará lo qué es y cuál es el objetivo de un círculo de lectores; presentará a los participantes el libro o los libros elegidos para esta sesión.
  • Dará a conocer la programación de reuniones que incluirá días, hora y número de páginas a leer y, por último, presentará la libreta, en la cual cada uno de los integrantes, de manera rotativa, escribirá sobre lo dialogado en las reuniones.
  • A partir de la segunda reunión el grupo acomodará las sillas en círculo.
  • Comenzará el Círculo de Lectores con preguntas comprensivas del texto, por ejemplo: ¿Qué les pareció el libro?, ¿qué les gustó del libro? ¿Por qué?, éstas ayudarán a iniciar el diálogo, para después retomar aquello que a la mayoría le llamó la atención, y de ahí comentar sobre los personajes, las acciones que llevan a cabo cada uno de ellos, sin dejar de lado las relaciones personales con el texto.
Fuente:
Choque, S., y Choque, J, (2006) Actividades de animación para la tercera edad. Editorial Paidotribo. España. 181.

jueves, 15 de mayo de 2014

Autocuidados en el adulto mayor

La esperanza de vida ha aumentado en los últimos años registrándose a 73 la edad promedio de las personas, Se atribuye este ciclo de vida en el adulto mayor al avance de la ciencia y la tecnología sumado además a políticas sociales adecuadas  que garanticen una calidad de vida.
Con el propósito de sensibilizar a los profesionales y autoridades, sobre la importancia de promover el autocuidado como una estrategia para el envejecimiento saludable, el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MIMDES) presentó el Manual y Rotafolio de autocuidados para Adultos Mayores de Zonas Rurales.
 
El manual elaborado por la Dirección de Personas Adultas Mayores del MIMDES y el Fondo de Población de las Naciones Unidas –UNFPA, está dirigido a profesionales, técnicos y promotores de la Salud, para que ellos a su vez puedan llegar a la población  rural mayor de 60 años y de esta manera promover un envejecimiento activo, productivo y saludable.
 
Este importante material dedicado al adulto mayor peruano, será distribuido a través de los programas sociales en las zonas rurales.
El proceso de envejecimiento y el autocuidado, el alcohol y su relación negativa con la salud, autocuidado de la sexualidad en las personas adultas mayores y el autocuidado nutricional son, entre otros, los módulos que incluye el indicado manual.
A continuación citaré algunos puntos importantes para conocer a fondo este tema:
  ¿Qué es el autocuidado? Se refiere a “todas las medidas y decisiones que adopta un individuo para prevenir, diagnosticar y tratar su enfermedad además del comportamiento personal dedicado a mejorar y mantener la salud (…)”(Martínez, 2004. pp.145). Según esta definición cuando hacemos ejercicio, acudimos a un especialista de la salud o tomamos algún tipo de terapia por nuestra propia voluntad, estamos trabajando en nuestro autocuidado.
  Algunas de las acciones clásicas que el doctor cita en su artículo sobre los hábitos para preservar una vida saludable son tres: 1) hacer ejercicio, 2) alimentarse sanamente, y 3) hacerse responsable de la propia salud (ibídem, pp. 142). Sin embargo, en el artículo se realizan algunas recomendaciones específicas sobre personas de edad avanzada entre los que destacan preservar la autonomía y permitir la participación de la familia durante un proceso patológico. Es importante hacer notar que los conceptos autonomía, autocuidado, autoeficacia (y muchos otros autos…) están entrelazados y provienen de la raíz griega que significa “por uno mismo”, de modo que cualquier medida que atente en contra de respetar la propia decisión del adulto mayor debe ser cuidadosamente estudiada y aplicable únicamente cuando exista una enfermedad diagnóstica por un equipo interdisciplinario que determine el mejor tratamiento para la persona.
  Es importante rescatar que el término de Envejecimiento Exitoso fue acuñado por John Rouse en 1987 y conjuga principalmente los elementos de: funcionalidad, nutrición, proyecto de vida y actividad. Lo que hace notar que para el desarrollo de una vejez exitosa es necesario mantenerse en constante actividad física, promoviendo la realización independiente de las actividades de la vida diaria lo más posible y fomentando una dieta balanceada y flexible.
Fuente:
Ministerio de la mujer y desarrollo social (2011) Autocuidado de la salud para personas adultas mayores de zona rural. Perú.
Martínez, F., (2004) Salud y autocuidado. Asili, N., Vida plena en la vejez. (pp. 141-149)  México.

martes, 13 de mayo de 2014

Manifestación de la demencia senil

Fotografía: demenciasenirl.weebly.com

 El doctor Baldomero Álvarez-Sánchez en un artículo titulado síntomas conductuales y psicológicos en las demencias (SCPD) explica qué son estas manifestaciones de la enfermedad las quedeterminarán la calidad de vida y la necesidad de institucionalizar a la  persona.
  Para sintetizar todo el cúmulo de manifestaciones y síntomas que pueden afectar a una persona con demencia se pueden organizar en tres principales esferas: 1) esfera psicótica (p. ej. alucinaciones e ideas delirantes), 2) esfera anímica (p. ej. apatía y depresión) y 3) esferaconductual (p. ej. agresividad y deambulación).
  Dadas todas las manifestaciones posibles de la demencia es necesario hacer uso de una gama de tratamientos más creativos que únicamente los fármacos. Por ello existe una gran cantidad deintervenciones no farmacológicas y muchas de ellas comienzan a mostrar resultados en las investigaciones actuales.
  Estas intervenciones no farmacológicas deben orientarse de dilucidar los requerimientos individuales y las causas que podrían promover la aparición de los síntomas (Álvarez-Sánchez, 2013).  Por ejemplo, la apatía podría estar provocada por la falta de estímulos interesantes en la persona, si se juzga de apática a una persona a la que la única actividad que se le ofrece es ver televisión existirá un terrible error de juicio. Lo mismo pasa con la agresividad, si una persona comienza a arremeter contra un cuidador a quien percibe que lo obliga a actuar en contra de su voluntad es de esperar que haya una reacción negativa. Citaré una frase que se mencionó en el V Congreso Iberoamericano de Psicogerontología para hablar de una situación similar “estas personas podrán tener demencia pero no son tontas”.
Fuente:
Álvarez-Sánchez, B., (2013) Síntomas conductuales y psicológicos en las demencias (SCPD). Cubillo, M., y Quintanar, F., y Por una cultura del envejecimiento. (pp. 110-121). México.