sábado, 31 de mayo de 2014

Club de cine para el adulto mayor


El club de cine es una gran actividad para adultos mayores, a pesar de que puede no gozar de mucha fama dado su carácter pasivo. Sin embargo, esta pasividad para tomar un asiento junto al grupo puede ser en cierta medida reconfortante y tranquila.
  Lo primero es elegir una película adecuada para el grupo y con un objetivo claro. Por ejemplo, si deseas trabajar el tema de la relación entre el cuidador y el adulto mayor que requiere asistencia puedes ver la película “Amigos” de Olivier Nakache y Éric Toledano.
  Para realizar esta actividad es necesario contar con un espacio amplio y cómodo, las sillas deben de tener algún cojín que evite el cansancio de estar en una misma posición un par de horas, se puede utilizar un proyector y bocinas en lugar de una televisión, además hay que preparar aperitivos (de preferencia evitar las frituras y elegir una opción más saludable como frutas y líquidos). Siempre puede ser muy útil contar con un pizarrón y marcadores de colores, sobre todo para la segunda parte de la actividad en la que se comentarán algunos de los puntos importantes de la película.
  Lo primero es preparar a los participantes, involucrarlos en la elección de las películas dándoles una breve sinopsis. Las películas elegidas deben tratar algún tema que sea relevante para el adulto mayor y poder sacar el mayor provecho de ella, que no se quede solamente como una actividad de ocio y pase a la reflexión.
  Anuncia la película. Cuando se haya elegido el título es necesario anunciarla, que sepan qué película será. Muchas veces no tiene que ser un título nuevo, volver a ver un filme desde otra perspectiva también trae resultados positivos.
  Es momento de iniciar el club de cine. Pero aquí unas breves consideraciones sobre la reproducción del video: el sonido debe estar en un volumen muy adecuado que no moleste y es preferible que el audio sea en español para que aquellos a los que se les dificulta leer los subtítulos puedan disfrutarla también. En ocasiones hay quienes la acústica del espacio no les ayuda, sobre todo si utilizan algún aparato auditivo, en este caso es importante que aunque el audio sea en español, también se pongan los subtítulos en el mismo idioma.
  Una vez terminada la película es el momento de la reflexión. Se deben hacer preguntas sobre lo que acaban de ver, esto servirá para consolidar un poco los recuerdos en la memoria. Además, el hecho de que haya un moderador en el espacio les hace saber al grupo que habrá preguntas al final, por lo que prestarán más atención.
  La reflexión de una película puede ir en muchas directrices, se puede quedar en temas básicos como ¿cuál es el tema principal de la película? ¿qué mensaje quiere transmitir? ¿qué tal fueron las actuaciones de los personajes? Ó pueden irse a temas más intrapersonales ¿qué parecido hay entre el protagonista y yo? ¿he pasado por una situación similar al tema de la película? ¿qué puedo aprender de la película para aplicarlo a mi vida diaria?
  Terminando la reflexión pueden surgir espontáneamente otros títulos para volver a revisar, de ser así hay que apuntarlos, sino, se debe realizar una breve encuesta para saber si existe una película que les genere inquietud.

jueves, 29 de mayo de 2014

Los cinco pasos para mejorar mi percepción de la vejez

En un artículo clásico del profesor de la Universidad de Valencia Meléndez Moral (1998) se encuentra un modelo de trabajo paramejorar la percepción de los adultos mayores sobre su propio proceso de envejecimiento. El profesor hace notar la gran cantidad de etiquetas que se le atribuyen a las personas añosas que nos hacen incapaces de observar que aunque el envejecimiento puede ser un proceso de crisis, se puede sobrellevar con una imagen y autopercepción positiva de uno mismo. Por ello comenta lo siguiente:
“Las acciones de intervención, deben estar encaminadas, tanto al medio ambiente, como a los individuos y los grupos. Se deben promover las actividades que aumenten la autoestima, mejoren la autopercepción y estimulen el autoconcepto, y que socialmente signifiquen autorespeto”.
Meléndez Moral propone un programa de intervención de cinco módulos con objetivos específicos cada uno donde el adulto mayor pueda mejorar su autopercepción:

Módulo 1. Los recursos propios.

En el cual el adulto mayor generará una visión real sobre sus capacidades y limitaciones, sin caer en la exageración y fantasías que puedan poner en riesgo a la persona pero que tampoco se soslayen por prejuicios infundados.

Módulo 2. ¿Quién soy?

Se busca trabajar la posible concepción negativa que se tenga de la propia imagen y también reconocer los gustos, interés y sentimientos de todos los participantes con el fin de profundizar en la reflexión y conocimiento personal.

Módulo 3. ¿Hacia dónde puedo continuar?

Relacionado con el proyecto de vida del adulto mayor; donde se busca promover en cada persona la certeza de que en esta etapa de su curso vital es factible el desarrollo personal de sus intereses y motivaciones a pesar de la edad.

Módulo 4. Mis relaciones con los demás.

Donde el tema principal gira en la creación de un nuevo grupo de apoyo social, que reemplace las pérdidas que son una realidad y consecuencia lógica después de vivir muchos años.

Módulo 5. Mi lugar en el seno familiar.

La familia trae un gran apoyo social y emocional, es imprescindible que el adulto mayor puede reflexionar sobre el nuevo papel que juega en su grupo familiar.
Fuente: Meléndez, J., (1998) Programa de intervención para la mejora de la autopercepción en jubilados. Geriátrika. 14 (5), 261-264. 

martes, 27 de mayo de 2014

Asociaciones de Gerontología

González-Celis de la UNAM, para dar una justificación a su artículo de investigación sobre psicoterapia en el adulto mayor enuncia algunas de las principales organizaciones de gerontología en México y Estados Unidos.
  Los profesionales del área que desean estar actualizados en las nuevas tendencias y las últimas intervenciones para adultos mayores siempre deben referirse a las publicaciones de las organizaciones dedicadas a este rubro. Las asociaciones en Estados Unidos suelen publicar resultados con sus últimos avances en revistas especializadas.
  En este post solamente enunciaré estas organizaciones que citó González-Celis:
  • La Sociedad Gerontológica de América (The Gerontological Society of America, GSA) publica tres revistas: 1) The Journal of Gerontology, 2) Psychological Sciences and Social Sciences, y 3) The Gerontologist,
  • La Sociedad Americana sobre la Vejez (American Society on Aging,ASA).
  • Existe también una división de la Asociación Psicológica Americana (American  Psychology Association, APA) dedicada al tema: Division of Adult Development and Aging, que publica desde 1986 la revista Psicología y Envejecimiento (Psychology and Aging).
  • En México existe desde 1977 la Sociedad de Geriatría y Gerontología de México (GEMAC).
  • En 1984 aparece la Asociación Mexicana de Gerontología y Geriatría (AMGG).
  • Tanto la GEMAC como la AMGG pertenecen a la Asociación Internacional de Gerontología y Geriatría (International Association of Gerontology and Geriatrics, IAGG) que se encuentra adscrita a las Naciones Unidas desde 1978.
  • Finamente en 2009 aparece la SOGEMEX, Sociedad de Geriatras de México.
  Si se desea estar actualizado en el área se debe estar pendiente de los distintos eventos que organizan estas asociaciones. Es de destacar que las únicas revistas que menciona González-Celis en su publicación sean estadounidenses, esto habla de que aunque en llatinoamérica podemos organizarnos para crear las diversas instituciones carecemos todavía de la capacidad de formalizar revistas de investigación. Estar a la vanguardia implica pertenecer a estas asociaciones y estar pendientes de sus publicaciones.
Fuente:
González-Celis, A., (2013) Aportaciones de la terapia cognitivo-conductual y la calidad de vida en el adulto mayor. Cubillo, M., y Quintanar, F., y Por una cultura del envejecimiento. (pp. 54-70).  México.