El club de cine es una gran actividad para adultos mayores, a pesar de que puede no gozar de mucha fama dado su carácter pasivo. Sin embargo, esta pasividad para tomar un asiento junto al grupo puede ser en cierta medida reconfortante y tranquila.
Lo primero es elegir una película adecuada para el grupo y con un objetivo claro. Por ejemplo, si deseas trabajar el tema de la relación entre el cuidador y el adulto mayor que requiere asistencia puedes ver la película “Amigos” de Olivier Nakache y Éric Toledano.
Para realizar esta actividad es necesario contar con un espacio amplio y cómodo, las sillas deben de tener algún cojín que evite el cansancio de estar en una misma posición un par de horas, se puede utilizar un proyector y bocinas en lugar de una televisión, además hay que preparar aperitivos (de preferencia evitar las frituras y elegir una opción más saludable como frutas y líquidos). Siempre puede ser muy útil contar con un pizarrón y marcadores de colores, sobre todo para la segunda parte de la actividad en la que se comentarán algunos de los puntos importantes de la película.
Lo primero es preparar a los participantes, involucrarlos en la elección de las películas dándoles una breve sinopsis. Las películas elegidas deben tratar algún tema que sea relevante para el adulto mayor y poder sacar el mayor provecho de ella, que no se quede solamente como una actividad de ocio y pase a la reflexión.
Anuncia la película. Cuando se haya elegido el título es necesario anunciarla, que sepan qué película será. Muchas veces no tiene que ser un título nuevo, volver a ver un filme desde otra perspectiva también trae resultados positivos.
Es momento de iniciar el club de cine. Pero aquí unas breves consideraciones sobre la reproducción del video: el sonido debe estar en un volumen muy adecuado que no moleste y es preferible que el audio sea en español para que aquellos a los que se les dificulta leer los subtítulos puedan disfrutarla también. En ocasiones hay quienes la acústica del espacio no les ayuda, sobre todo si utilizan algún aparato auditivo, en este caso es importante que aunque el audio sea en español, también se pongan los subtítulos en el mismo idioma.
Una vez terminada la película es el momento de la reflexión. Se deben hacer preguntas sobre lo que acaban de ver, esto servirá para consolidar un poco los recuerdos en la memoria. Además, el hecho de que haya un moderador en el espacio les hace saber al grupo que habrá preguntas al final, por lo que prestarán más atención.
La reflexión de una película puede ir en muchas directrices, se puede quedar en temas básicos como ¿cuál es el tema principal de la película? ¿qué mensaje quiere transmitir? ¿qué tal fueron las actuaciones de los personajes? Ó pueden irse a temas más intrapersonales ¿qué parecido hay entre el protagonista y yo? ¿he pasado por una situación similar al tema de la película? ¿qué puedo aprender de la película para aplicarlo a mi vida diaria?
Terminando la reflexión pueden surgir espontáneamente otros títulos para volver a revisar, de ser así hay que apuntarlos, sino, se debe realizar una breve encuesta para saber si existe una película que les genere inquietud.
