La revista española de geriatría y gerontología publica en este año un artículo de Rodríguez-Mansilla, Jiménez-Palomares y González-López-Arza, que tuvo como objetivo identificar las principales herramientas que usan los profesionales de la salud para evaluar el dolor en personas con demencia. Para ello se dieron a la tarea de hacer una revisión de diversos investigaciones para responder a la pregunta ¿cómo se mide el dolor en las personas con demencia?
¿Qué es el dolor?
Una de las problemáticas que afecta con más frecuencia a los adultos mayores son los síntomas de dolor, cuyas repercusiones afectan a nivel psicológico y social; el dolor aparece de forma universal lo que significa que se llega a presentar en toda la población (Rodríguez-Mansilla, Jiménez-Palomares y González-López-Arza, 2014).
¿Cómo se mide el dolor?
Según el estudio de Rodríguez-Mansilla, Jiménez-Palomares y González-López-Arza publicado (2014), existen diversas escalas que evalúan el dolor en la población adulta mayor que padece algún tipo de demencia, dos de las principales (la escala visual analógica y laescala FPS) consisten en que la persona le otorgue un valor según su intensidad. Otra escala es la PANAID, que consiste en una valoración del dolor por medio de la observación que haga la persona con que más tiempo pasa el evaluado.
¿Por qué es diferente medir el dolor en personas con demencia?
La principal problemática para evaluar el dolor en personas con demencia es que la capacidad del lenguaje verbal se puede encontrar disminuida, lo que lleva a los profesionales a buscar otras medidas para evaluarla. La demencia más común es la Enfermedad de Alzheimer.
Conoce más…
Si deseas conocer más a fondo estas escalas de valoración te invito a que revises el artículo de los autores que está disponible en la editorial Elsevier, citado en las fuentes:
Fuente:
Rodríguez-Mansilla, J., Jiménez-Palomares, M., y González-López-Arza, M., (2014) Escalas de valoración del dolor en pacientes con demencia. Instrumentos de ayuda para el fisioterapeuta, el médico, el enfermero y el terapeuta ocupacional. Revista española de geriatría y gerontología. 49 (1), 35-41.
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