Yo creo que el adulto mayor hoy lo principal que tiene enfrente es un entorno una sociedad que le es hostil desde todo punto de vista: desde medidas administrativas como puede ser el retiro del mercado laboral, como es el diseño urbanístico de las ciudades, como es el sistema de atención médica, los servicios de salud donde la arquitectura puede ser una barrera pero también lo es la forma administrativa en la cual está planteada por ejemplo la consulta con el médico, con el psicólogo, con el terapeuta ocupacional.
En la medida que los seres humanos rehusamos la idea de envejecer, evitamos las acciones que pudieran crear ambientes accesibles para todas las edades. Esto es simple: si la visión que tengo es que durante todo el curso de mi vida seré joven y activo ¿para qué preocuparme en instalar rampas, barandales, puertas amplias o evitar poner desniveles (por citar algunos sencillos ejemplos).
«El punto de quiebre de la persona es el momento en el que pierde la autonomía, es eso que muchas veces hablamos de la rectangularización de la curva de sobrevida, o sea, lograr que esa persona hasta el último día de su vida sea independiente, sea autónoma. Hoy sabemos que en algunos países la expectativa de vida es de 76 años; cerca de 73-72 según el sexo van a ser en autonomía total pero va a haber un periodo en los últimos dos años-tres años según los países y las poblaciones donde va a estar en situación de dependencia. ¡Ahí está el gran desafío! Porque es un quiebre muy importante para la identidad de la persona y al mismo tiempo es una demanda que le presenta al sistema de protección social en el cuál está viviendo.»
Es en el momento en que hemos perdido nuestra independencia y autonomía, cuando nuestra visión narcisista no puede enfrentar la prueba de realidad.
“El adulto mayor hoy lo principal que tiene enfrente es un entorno una sociedad que le es hostil desde todo punto de vista”

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